29/7/20

querías un león y soy un gatito

"Não trabalho com a inteligência
Nem com o pensamento
Mas também não uso a ignorância"
Stela do Patrocínio



Una chompita tuya como en la canción de Rosenvinge me hace acuerdo que dijiste alguna estupidez como que me amabas / me apego tanto que doy miedo / algo decía Nietzche como que cuando quieres tanto algo lo único que haces es ahogarlo / Punkerito traketero catorce días teniendo tu respiración en mi corazón / me rompe cualquier cosa me duele el mundo por lo menos cada dos días / cómo quieres que te quiera si no estás aquí / y la despedida sin vernos a la cara / cómo puedo asustar así de rápido a la gente / en algún momento sentí al guille asesino conservo latas de alcohol barato / pero yo sé estabas pegado a mí cuando te mojas no puedes mentir y como dirían los Intoxicados querías un león y soy un gatito / Y si las opciones que elegí me hubieran llevado a otra parte para esa mierda ya no tengo tiempo jalando coca en el after / Lo que no sabes es que ya estuve triste antes igualito y ya cagué y ya robé y ya traicioné ahora sólo busco que los pequeños placeres me alcancen.

Anotaciones sobre el feminismo y posmodernismo

"Junto con nuestros maridos, con nuestros hijos y con nuestros hermanos estamos a favor de la paz y la fraternidad entre los trabajadores de todos los países. Juntos luchamos contra el capitalismo y por el socialismo" Clara Zetkin, Las mujeres alemanas a sus hermanas de Gran Bretaña

Hace rato quería escribir sobre el feminismo y algunas cosas que he pensado durante estos meses, por qué renuncié al mismo, por qué pienso que es un imaginario idealista con más conquistas simbólicas y románticas que de orden social, quería escribir algo completo pero creo que por eso me he demorado mucho, así que a la final pensé que realmente mis escritos se caracterizan por el shunku que le pongo, y lo que me gusta plantear aquí, en este blog, siempre es algo más visceral, así que aquí vamos.

20/5/20

cuarentena



Escribir desde la angustia el desorden
el constante ardor de mi esqueleto
las ganas de mandar todo a la mierda
un encierro y luego otro y otro y así hasta agotar la vida

niños pequeños aislados
venden caramelos para comprar caramelos
se venden también ancianos sin casa ni ataúd
y en la noche recuerdo a Dalton como si hubiéramos cogido
los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo,
los primeros en sacar el cuchillo,
los tristes más tristes del mundo.

Escribir sobre la angustia las cruces sobre el agua
el manso ahora es de sangre y es nuestro
camiones transitan cagando bilis
y la gente
la gente chuma sus penas en una calle del mercado
llamando la atención
para irse a otro sitio
con música más alta y más espesa
y
no puedo oír más los días que vienen sin piedad
sobre nosotros pobrecitos acomodados
padre con cáncer y sin medicina
una huelga por hacer y el amor por hacer.

Escribir vomitando en angustia con Gálvez
cuando en su silla de ruedas gritó
que durmamos tranquilos
que en este país nunca,
nunca pasará nada,
país de mierda
las palomas amanecen muertas en el parque
lanzadas mil veces en este insano precipicio.

Escribir muriendo en angustia una línea de luz
nuestros gobernantes pirómanos
cintas de seguridad alrededor de la ciudad
negros y cholos y adictos y perras
conmueven la hora en que la noche no lleva mascarilla
remueven la ceniza del cigarrillo
conversan del amor ausente en su plenitud
mientras un niñito en Samborondón
hace su corona party
y los pedacitos de la esperanza se fuman en una tola

reviso bajo el colchón de la celda
y una ouija mal hecha ha florecido.












25/4/20

Panóptico interestelar


Estamos enfermos y listos
centro de detención
ciudad giratoria y almidonada
centro de rehabilitación
un viaje sin retorno
y una cuarentena de mierda.

Un retoño del destino me acicala
días sin sol ni ducha caliente
la pequeña gabriela se ha dormido asustada
marca un palo torcido en la pared
un día más
sin fiebre
"y el vaso no estaba colmado
el alma no está satisfecha
el espíritu no estaba sereno
el corazón no estaba callado".

El almíbar sobre los labios
el sol inunda el vacío
sueño que corro borracha por el centro de la ciudad
tus ojos predicando la obsolescencia de mi amor
nuestra fe se lava la cara en el mar
rock and roll que evoca tu barba sobre tu dulzura
veinteañero que me coge hasta el anochecer
tiemblo como Sidartha frente al río
antes de comenzar otra vez.

28/2/20

Abasto


Suena Mañana en el Abasto

El cielo se abre cuando tu tercer ojo despierta
las montañas se alumbran de a poco
mientras los niños calientan sus pies al correr a la escuela
la calle se rompe a pedazos
los carros parpadean antes de caer
los perros se desperezan en una sombra atrincherada
rompiendo el aliento a dos borrachos recostados en la acera.

Pienso en ti y en tus ojos negrísimos
en tus profundas heridas mañaneras
costras hirviendo sobre tus párpados
después de la pesadilla mayor
noche apesumbrada 
en tu corazón hermoso.

No permites que sople tu coronilla 
que haga fogata y colchón en tu barba oscura
oleaje permanente en tu cabeza
impulsos imperfectos que te hacen alejarme
y llamarme muy bajito cuando la luna se esconde.

Hoy pienso en ti y en tus ojos negrísimos.


Te imagino tosiendo

Trato de tocar tu espíritu que se va
que cruza el océano y se afeita la barba
los días en el hotel del Puno y sin cruzar el lago
tus pestañas castañas se aferran a mis dedos
me haces reír todo el día
como si la vida no fuera
un martillazo del sol 
famélico destino
sobriedad lenta muerte lenta.

Perú gira despacio para no despertarnos
todo el día aullando sobre el hombro más despistado
y más rubio
botellita de almibar 
tu piel cambia en la noche
se vuelve morena
suquito de mierda
carne de llama y en llamas
tus días caen sobre mi ausencia
paisajes de arena y un mercado de juguetes usados.

Amas las palabras pero no las tuyas
susurras
nacen gritando las huelgas en el callejón andino
nos golpean fuerte la cabeza
contigo no hay moscas
ni destino
un poco de aguardiente lame tus dientes blanquísimos.

No importa tenerte al otro lado del charco
porque sé que cuando estoy borderline
me contestas
enseguida
pero
pero odio que siempre te vayas
extraño mascar tus dudas
para vomitar una alegría cursi
y terrible.

Fogata

Me emocionan tus fotos a oscuras 
tu sonrisa que perturba la media mañana
siento un poco de terror
cuando tus ojos se clavan en mis labios.

Me gustan los lobos
te dije cerca de tu alma dañada
días rojos y calmos me tocan
puedo presentir el placer que recorre
a blanco y negro en tus dedos
la autopista me lleva a tu colchón de media plaza
en algún suburbio donde la lluvia 
lleva nadando pequeños ratones
que entran sin piedad en los panes de los niños
junto a palomas que lamen las ventanas.

me envuelvo en el calor de tu ignorancia

en tu cuerpo incendiado

No necesito decir nada.



15/11/19

crónica de viaje





Llegué en bus hasta Copacabana, nadé a la Isla del Sol y subí cuatrocientas gradas rodeada por niñas indígenas que reían para los turistas vendiendo collares de la cruz andina, más bus hasta La Paz, me recosté en una placita helada a escribir algunos poemas, regresé un año después a ver a un chico guapo de Menorca para tomar fernet en el Mercado de las Brujas, perdió su pasaporte y sólo pudo llegar hasta Puno; devoré los libros de García Linera y me chumé en el hermoso Museo del Mar, tomé cerveza de coca, comí lomo de alpaca y caminé por las ruinas de Tiwanaku, le rasqué la panza al Ekeko que me miraba sarcásticamente, soplé aire blanco en el Salar de Uyuni y miré las estrellas desde el Valle de la Luna, Bolivia no tiene mar, pero el lago Titicaca es una alucinación.

Encontré gente sencilla en cada calle, no sólo en el folclórico centro histórico, sino una población activa esparcida como un manojo de semillas por toda la ciudad y todas las ciudades. Evo logró reivindicar el espíritu indígena desde lo cotidiano y no sólo desde el discurso simbólico. Niños con identidad desde la alegría y el trabajo concreto de sus taitas.

Había mucha gente que repetía que Evo no quiere dejar el Poder, lo habían escuchado de la caja tonta, pero claro, aceptaban que vivían mejor, eso nadie lo discutía, el problema es que la democracia no es votar cada cuatro años con la barriga vacía por cualquier entusiasta de las instituciones y de lamer las botas a los Estados Unidos.  Hoy nuevamente nos arrancan la ilusión de la patria grande que el gran Chávez nos ayudó a imaginar, no sé si la gente buena será más o será menos pero miro las huelgas en mi país, miro las huelgas en Chile, y algo en el pecho se rompe para siempre.

Orquestan un golpe de Estado apoyado por los organismos internacionales, los mismos que nunca asoman la nariz cuando la represión policial dentro de cada país asesina niños, estudiantes, ancianos. Queman la casa del presidente indígena, sale una señora a decir con biblia en mano que no quiere ser parte del Collasuyo, que se autoproclama presidenta de Bolivia y que por favor los militares den saliendo a las calles para preservar el orden. Qué infamia tan grande, cuántas veces tendremos que soportar las humillaciones de los que tienen todo y no pueden sentir la premura de un nuevo tiempo donde las guaguas sean guaguas de todo el mundo y no niños ricos, ni indígenas discriminados.
Octubre y noviembre Latinoamérica respira entre llamas, y yo escribo un poco para calmar la frustración de quererlo todo para todos, como muchos muchísimos.

Borderline



Regresaré de las cenizas en esta madrugada, como un bichito que logra a veces subir al árbol intentando siempre alcanzar la copa. La psicóloga me dice que estoy vacía, que no sé lo que quiero, que no habrá más terapia si es que no dejo de consumir, que no estoy conectada a ningún sentimiento; mi novio de diez días dice que no habrá más noviazgo si es que no dejo de consumir, que la vida es otra cosa. Consumo. Lloro un poco pero no mucho porque tengo fluoxetina. Últimamente he vivido la vida tan superficialmente que me escurro entre mis propias manos, no recuerdo a dónde iba. Me convencí de que era una buena madre, pero ahora no sé si alcanzo al menos a cuidar a este cachorro hermoso que corre libre por ahí, y a veces me miente, y a veces me protege. Dejé de ir al Partido, dejé de leer, soy un zombie alcohólico que la noche cobija, extraño mi Cobija, tal vez el único chico guapo que me amaba y que me tejía largas bufandas. Dejé de escribir, era mi cable a tierra para no permitirme sucumbir tan rápido a la fluidez suicida de este viento caliente. Tensa calma de la mediocridad que no me permite vivir en el momento presente sino en cada instante del siguiente minuto. Pierdo, me caigo y me levanto.

21/5/19

Carta al Matías

encontré esta carta en un archivo viejo de hace más de seis años, me pareció valioso, por lo menos para entender como mi subjetividad ha cambiado.




Mi amor, corazón pequeño que adentro mío nace y empieza a tararear tu nombre, Matías, ojalá la vida sea alegre para vos y encuentres belleza en las cosas más pequeñas, hay cierta gente que envejecimos antes de tiempo, que como carne vieja a prematura edad, no soportó las heridas, y se pudrió sin dejarnos respirar.

Muchos años, quise tanto un amor, desde que recuerdo, nunca tuve lo que quise, y ahora llegando a los treinta años, vivo con alguien, y te estoy esperando, pero la tristeza no se va, está impregnada en este cuarto nuevo, en esta alma vieja, en este espíritu lastimado, con un hombre que no sé al final que siente por mí, ni yo por él, jamás podremos entrar en la cabeza de los demás, y los errores que cometemos nos dejan desconfiados, huraños, descontentos, amargados, el mundo nos llena de herrumbre, de recuerdos rotos, de manos temblorosas.

¿Qué tenemos que defender? Si todos los defectos se repiten como en serie en la gente, suma y resultado de una generación consumista, la organización revolucionaria está integrada por gente que con sus propios miedos y prejuicios edifica el futuro, el futuro que no cambia el presente, que sigue siendo amalgama de todos los odios y bajezas del ser humano, incluyendo la del hombre revolucionario.

Soy una persona mediocre, sin un trabajo que le guste, no sé si te merezco, no sé si tengo algo además de dudas, pero alguna vez creí en la alegría y voy a hacer lo posible para que veas eso en este mundo cojudo, lleno de gente mala, de gente que hace daño porque le gusta, que tortura porque le gusta, que mata porque le gusta, que te traiciona porque le gusta, que te hace a un lado porque le gusta.

La vida no me ha tratado mal, no me falta un brazo, sé leer y escribir, tengo algo de dinero y un par de amigos, pero hay un monstruo más profundo y más siniestro, que no me permite ser feliz, es el hastío, mal de los artistas, de la gente sensible y de los que envejecimos antes de tiempo.
A ti te trataré de mostrar lo más hermoso del mundo que es poco, pero es suficiente para vivir bien.
Te quiero.

2/5/19

A propósito de Alejandra Pizarnik

"Imposible vivir siempre en estado de catástrofe." escribía Alejandra Pizarnik en su diario un día como hoy.

Años como grandes olas del mar internada en lo profundo de una subjetividad dolorosa, donde el espejo y la niñez se quebraban casi siempre.  Gabriela Espinoza Salamea se enorgullecía de mirar todos los días desde la ventana de la sala de sicopatología del Pirovano llenando sus labios de los labios de Alejandra.
Me leía en ella.
Un elefante anoréxico que esculpe nubes pensando en los rostros que no pueden cambiarse, en las manos que son siempre las mismas, en la lengua que se aburre de decir lo mismo, de tatuarse lo que escapa al destino, de lo inconmensurable de una soledad organizada desde los cinco años.
Demasiado alcohol llorando por los cuerpos que se escapan por la ventana en la noche cuando llueve sin parar, despellejándome hasta llegar a las ojeras hondas como los potros de bárbaros atilas de Vallejo.
Y entonces llegó la hora de un tratamiento de verdad, pastillas y terapia, dejar a la escritura que sangra y lastima para el fin de semana ¿me he traicionado a mi misma?
No se azota el espíritu con oscuro beneplácito en mis poemas de amor, las hojas se mueren como peces hambrientos.
Rayos, quisiera escribir como Alejandra pero no quisiera morir con el hueco en el estómago como Alejandra.
Llegó la hora de un tratamiento de verdad, pastillas y terapia.

8/2/19

memorandum Venezuela 2019



Cada noche un animalito blanco cruza la carretera y un carro pasa por encima de él. Cada mañana que salgo a trabajar cadáveres chiquitos con un hilo rojo adornan la carretera mojada por la lluvia mientras en el parabrisas salpica un poco de tristeza.

Tengo un plan, salir corriendo hasta que todo se arregle. (suena en la radio humedecida de sangre temprana)

Nos mataron tantas veces que la fiesta se convirtió en una forma de vivir para poder levantarse al tercer día. Solo soy un reflejo de este continente que hace más de quinientos años lucha contra un circo de genocidio gigante, un ritual intermitente de sacrificio.

Quieren plantar las raíces del horror en tu Venezuela televisada, águilas rojas y azules quieren plagar (como dijo Bolívar) la América de miseria en nombre de la libertad, somos hijos de un genocidio llamado descubrimiento, hace ya quinientos años rompieron las cabezas de los indios en carbón hirviendo en cuevas infernales negocio de mitas interminables, les quitaban sus bebés a las indias y rompían sus cráneos para dar su leche a los bebés blancos, así como les quitaban los nietos a las abuelas de la Plaza de Mayo tanto tiempo después.

Tecnología inglesa de naves de guerra para quitar el mar a Bolivia, tecnología importada de Francia para torturar a jóvenes argentinos, aquisito no más (como dicen en la montaña) en el Cajas jóvenes revolucionarios sumergidos en agua helada. Infiltración de los gringos en los partidos comunistas. Dictadura pinochetista donde metían ratones en las vaginas de las mujeres embarazadas, plan cóndor descendencia de una Colonia donde bautizaron a Atahualpa antes de asesinarlo mientras a Katari lo descuartizaban y regaban su cuerpo por toda Bolivia para que nunca más se juntara.

Siempre es hoy en Sudamérica, como un Sísifo con su piedra eterna que cae y vuelve a subir, y ahora y otra vez y otra vez, y siempre los mismos destrozando un socialismo que no avanza a despegar gracias a bloqueos, debastecimiento, guerra económica, chantaje político, gobiernos de derecha que quieren siempre más de lo ya tienen, la infinita ambición de los ricos y la complicidad de los medios de comunicación títeres.

La mierda flota en la mente de los niños ricos que piden a gritos una intervención de Estados Unidos para poder seguir comiendo Mc Donalds mientras los niños pobres buscan en la basura.

Cada mañana que salgo a trabajar cadáveres chiquitos con un hilo rojo adornan la carretera mojada por la lluvia mientras en el parabrisas salpica un poco de tristeza.

16/1/19

imágenes para no dormir



Alausí

La niebla llena los cuerpos flacos de los niños
los perros bostezan convirtiéndose en nubes
una casita se balancea
entre las montañas
en la gasolinera alguien lee un libro sobre Dios
flores flotan en la neblina
un kilo de cruces bordea la carretera
demonios helados soplan el aire de las cinco am
una mano acaricia mi espalda
me dice baby
un cigarrillo desaparece entre su humo
la basura amanece congelada
y los pájaros alumbran trinos blancos.

Fantasmas viajan en un tren que no existe
a la Nariz del Diablo,
me das un algodón cosechado por ti
un beso en la frente
continúo mi camino en bajada
en la niebla que no desaparece nunca.

Beñat

Una ola fría del Pacífico te trajo
-no haré un poema cursi aquí-
un sueño prodrómico 
anuncia 
diecisiete adolescentes calcinados en un centro de rehabilitación 
la más pequeña alucinaba el paraíso y quemó su cama
una embarazada enamorada apuñalada en vivo 
y en directo
por amor.

Onomatopeya de tu risa después de tirar
o después de fumar
tus pupilas castañas cuando el sol preña diamantes
bajo el océano
tu piel que se eriza cuando flotas 
encima mío
-no haré un poema cursi aquí-.

Miro edificios cada día más altos
con la boca abierta
en la madrugada prendida
como los dos gringos heroinómanos
en el video del supermercado
la boca abierta
me quedo pensándote
mientras fumo la ciudad.

Diez días encendidos
tu ascendencia de oso pardo
te hace rodearme con un solo brazo para besarnos sin prisa
hasta que llegue la distimia y nos saque a patadas
a hundirnos en la noche que florece en el centro
un perreo en la plaza
un mosquito en el bar.

Un montón de oráculos
en las cuencas luminiscentes de tus ojos
donde siempre es de día
tus pestañas dibujadas con crayón amarillo
pensé que eras una fiesta
un trocito de rocanrol
lo más punk de estos infiernos
y comencé a llorar.

Estar ebria todo el día
también es una declaración de intenciones.

Colmillitos afilados
te comes las uñas hasta la médula
hasta sentir tu corazón etarra latir
morder tu rabia
tu intento de tener alma
paseas desnudo
la luz entra escasa con ansiedad
bajo la persiana siempre cerrada
pasa la vida
el aburrimiento de ser siempre un animalito enfermo
espíritu que se rompe para siempre
y duerme para siempre
una señal del universo con las mejillas rosadas de tanta sangre.

Los recuerdos se devoran entre ellos
sollozan hojas amarillas
dientes usados,
rompe este papel en pedacitos
fúmalo en unos de tus cigarros de yerba,
y no te vayas por favor
-no haré un poema cursi aquí-.


Collage follaje

Fui un árbol
genealogía reparada en el colchón del beneplácito
fui un monstruo
alienígena con delirios de flor.

El corazón duerme
en un río cuesta abajo de prozac
horas huérfanas al amparo de Dios
días que son copias de las copias de las copias
almíbar y azufre en pequeñas dosis
para no morir de pereza.

Fui un avatar inacabado
coleccionando casitas
recortando ropa de un papel.

Cabroncito inútil que la lluvia lleva
me rascas la espalda
enamorado del enfermo
de la que se enamoró una vez
y fue cicatriz
y fue salvaje
la que sueña en el feto azul que abortó
la que cierra las puertas con aldaba
para ir a dormir.

21/10/18

amuletos



Amuleto Diógenes


Abro hojas al azar
amanecen poemas sucios
los humedezco
caliento
leudo.

Invoco al chico más guapo de todos
al que partió mis labios con amor
antes de irse de mi vida
gritándome tu amor pequeño burgués de mierda.

Nos conocimos
en una casa vieja que hacía de Juventud Comunista
el Congreso ardía
los panfletos incendiarios
el Tribunal Electoral tomado.

Los recuerdos se vuelven implacables
duele tu muerte
pequeña
perversa
pusilánime.

Corto mi mano en cinco partes iguales
en cada dedo dibujo un corazón
el tiempo se come a los lobos que amé
los convierte en tímidos perros
lima los colmillos a las niñas que fui.

Control social, hegemonía
letra muerta al costado de tu frente
todos los días sueño contigo y tus viejos libros
dulce pan de tanto partir la boca
pronuncio tu nombre
para no olvidarte nunca
repito tu cara al viento
acaso el asco de ser gente y  no ser nada
un montón de huesos secos
en mi mano tu foto en Ingapirca
bañada en pesadilla matinal
endulzada en sangre de Pessoa
muerdo tu labio superior
te dejo leer a Walter Benjamin sin aullar
control social, hegemonía
y todo lo que eran tus ojos brillantes.

Amuleto Ekeko

El amor supura de tu piel como limón en la herida primera muerdo una cañita de azúcar de tu costilla impar bajo dos nubes negrísimas / gritas de dolor como un gusano que recorre  la cornea de los ojos mareándonos cada vez que tu ajna se fijaba en esta  mentirosa que hacía algo de escritura dialéctica y que quiere como quieren esos monitos que quitan los piojos a los otros / el río Tomebamba avanzaba hacia la Calle Larga / cultivamos dos hermosos perros cafés que ladraban cada vez que llegabas a mi cama llena de lavanda y huesos negros / la cuenca del río inundó tus parpados y te hermanó con la madrugada como acción directa como acto terrorista te volvió instrumento de mi alma huella de mi mano que señala tu pupo palabra quechua que preña a los que vivieron en estas carnes / todo esto es una fogata íntima que arde como oráculo chino para llamarte a mi vida / en el ruido obsceno del primer noticiero de la mañana montanas de basura, flotas desaparecidas de flores de mierda / intuyo que rascas la panza del Ekeco como yo.

Amuleto Cobija 

Todas las noches
tu cuerpo claro
tu barba larguísima
un brujo sentado como yogui
un sueno interrupto por las luces de la calle
y los rasguños del demonio.

En un rincón de la calle
invariablemente onírica
me hablas me perdonas
me coses dos dedos más de frente
impregnas de alcohol
los recuerdos asesinos
un viaje a la playa en tu carro carcomido
parte de mi almohada
a la tuya
como en un dibujo de Alex Grey
me conecto a tus venas
en la madrugada
mientras abrazas a tu novia de siempre.

A las cuatro y veintiséis
mis ojos se abren repletos de sangre
mi alma viciosa tiembla
te extraña
se golpea contra las alcantarillas del Espíritu.

11/10/18

Apuntes sobre el adultocentrismo

Por la calle una mamá toma fuertemente del brazo a su hija mientras le grita que camine rápido, la niña se pone a llorar y parecería que ahora se aferrará a quedarse parada un par de horas mínimo, veo que la mamá exasperada se dirige a la tienda, compra una botella de agua y le sopla en la cara para que la niña deje de llorar, la niña se queda empapada estupefacta sin poder gritar, llorando petrificada pero sin emitir sonido viendo a su madre con asombro y resentimiento.

Los adultos gritamos y luego no sabemos por qué nuestros hijos hacen berrinches, seguramente necesitan más disciplina. Por ahí se dice que "cada padre sabe cómo criar a sus hijos". Pues no, qué frase más dictatorial, si la aplicáramos a
cada esposo sabe cómo trata a su mujer,
o cada profesor a su alumno,
o cada presidente a su pueblo.


Cada niño es una persona, es un universo pequeño, con sus miedos, sus terremotos, su ternura, su rabia, tiene sus días de luz y sus abismos.  Tiene sus derechos, hay padres más terribles, claro, situaciones más terribles también, pero debemos intentar darle la mejor de las vidas posible, que no es un compendio de lujos y consentimientos sin límites, sino la complacencia de una persona que ama a otra.

21/8/18

Instantáneas desde Bolivia



Paisaje sin subte 

Al borde del Río de Plata
tiwanakus mashan bajo la Luna
un niño escribe con piedras diminutas su nombre
se paspa las mejillas cuando ríe.

Un lago del tamaño de tus dudas
un presidente del tamaño de tus dudas.

Tus ojos se clavan en mis manos
intento no marearme
nos acostamos en la mitad del césped
siempre azul
La Paz y frío
bajo el sol que rasca y no calienta.

Corono de flores el camino
a tu boca milagrosa
certeza de león ebrio
que soborna al muñequito del mercado
amanece
nos hacemos los muertos
un bocado de alpaca en tu labio inferior
lo muerdo
encontramos una callecita a Perú
y nos vamos.


Canción menor en La Paz

Poco a poco
perder el miedo
comenzar el viaje sola

Un ángel cabrón me cuida de mi misma
Dios tiene en una mano en el mundo
en la otra las drogas
yo tengo en la una mano el miedo
en la otra las drogas

Pido a la bruja indígena
un amor.

Respiro hondo
cerveza con hojas de coca
prendo la televisión
intento de asesinato al presidente de Venezuela
la prensa europea anuncia la bondad
del terrorismo del tercer mundo
cloaca del periodismo
tercer mundo otra vez
la vida siempre la misma
nada arde hasta que todo arde
nada importa hasta que todo importa.

Federici fuma en una matiné feminista
me pierdo en la noche
los niños venden sus artesanías
una taxista sube el volumen de su radio
intento de asesinato
qué puede ser un poema sino un collage de la vida
no vivida
de la vida que intentamos vivir
caigo en la superficialidad

y peco

me cago en Dios
pero peco
la coca barata en la plaza Murillo me reconforta
intento de asesinato
música que suena en el teleférico
hasta que el tímpano se rompe
y entran hombrecitos deformes
a decir que ha terminado.


Tienes miedo

Tienes miedo a la pobreza
a los colchones amontonados
a los niños amontonados
en cuartos diminutos
donde el cilindro de gas
descansa en la mitad
cocinan
a un costado
lavan sus cobijas
en tinas de agua
con el frío del Altiplano
comen con la cuchara lavada siempre en el mismo balde
las toallas cuelgan en las camas.

Una televisión vieja
anuncia electrocutarse.

Tienes miedo a que sea de verdad
que los pobres también ríen
a carcajadas
desencajando sus mandíbulas
y que ríen y que follan
tiernamente.

Tienes miedo a los niños
que vacían los basureros
en la madrugada
mientras hombres y cuchillos
aguardan.

Tienes miedo y te salvas
porque los libros marxistas
pululan en tu casita
persignada con un cuadro de Siqueiros.

Los pájaros negros
llenan las almohadas de ratones
comen el hígado de prometeos recién nacidos
de los pisos llenos de peruanos
colombianos
cholos
negros
y putas.

Dos niños se penetran
sangran

Los buses van llenos
a la periferia
siempre
a la periferia
conventillos
pollo mil veces frito
en el aceite de un camión
que parte sin demora
a las cuatro de la mañana
en la niebla siempre
y hacia la niebla siempre.


Salar

Al borde de un espejo blanquísimo
dos montañas han decidido
separarse

El hijo parte
la madre llora.

La leche de sus pechos redondos
se junta con la lluvia
hace un salar.

Pequeñas gotas resuenan
en la débil superficie
todo se vuelve salado
una niña lleva sus alpacas a dormir
su corazón caluroso no sabe
del frío que hace.

Un turista argentino se sienta
al borde
su gorra azul lame las nubes
-llueve sal
litio congelado
se abre un surco
la sal agrieta sus manos
un barquito se sumerge
entre dos nevados colosales
y el lago despierta
inagotable-
su espalda marca la pregunta eterna
cualquier perfil
al borde del lago
como si algún día vislumbrara
el amor maravilloso
que abre las puertas oxidadas
de cada canción mal escrita
asquerosa de tanto dulce
amor mío
jardín que espero cada día
cuando llegues te regalaré estas hojas
claro oráculo en la mitad
de un país sin mar.

26/6/18

Defensa del Reggaeton

"Que me estoy burlando del sistema,
dando malos consejos a las nenas
que estoy jugando con fuego, 
no entienden que soy el fuego"
Cazzu

Para empezar yo era la típica tipa que se creía muy inteligente para el reggaeton, mi adolescencia descubrió la trova y el rock argentino, amo Silvio, Victor Jara, la Violeta y a Paez, mis veinte me deprimí y escribí entre canciones de Nirvana, Portishead, Radiohead y Tool, me hice fuerte con el punk, Non Servium, Kaos Urbano, Eskorbuto, canté con rabia en mi banda de street punk, los últimos años farrié con Pereza y me encantaron los Chikos del Maíz, y todo esto mientras la ciudad estallaba en la noche con canciones de Daddy Yanke, Tego Calderón, Vico C, qué música tan machista decía, qué vacía, y el pie se movía involuntario a la hora de la fiesta.